"1000 Millas Sport Clásicas" en el Décimo Aniversario de Auto Museum Moncopulli

Hace un tiempo el amigo Bernardo Eggers nos invitó al 10º Aniversario de su museo, dedicado principalmente a la marca Studebaker, en su fundo cercano a Osorno, Chile. Por otro lado la gente que organiza las 1000 Millas tuvo un inconveniente este año y el Hotel Termas de Puyehue, donde habitualmente almorzaban en la etapa a Chile de su famosa competencia, no tenia lugar. Ahí surgió la posibilidad que fueran a almorzar a Moncopulli.

La máxima casualidad: El día que las 1000 Millas tenia previsto ir a Chile era el 17 de Noviembre y justo ese día, no otro, el museo cumplía 10 años. Una sinergía sensacional. Además pocos días después, el 19 de Noviembre, el Club de Autos Antiguos de Chile, filial Osorno, cumplía 25 años. Todo el mundo de festejo. El CASCLAB no podía quedar afuera.

Así que, previo convite de Bernardo y aprobación de la CD del Club de Automóviles Sport, se coordinó todo para que un grupo del Club fuera al almuerzo adhiriéndose a los dos eventos simultáneos.

El 17 de Noviembre a las 8,30 Hs. confluyeron los binomios comprometidos en la Estación de Servicio Petrobrás del Ñireco. En autos sport Capozzi-Capozzi, Macri-Madero y Viegener-Moos.- En auto de calle Ruiz-Blanco acompañados por García-González.- Ausentes con aviso de último momento Bellora- Sánchez. Cada cual salió a su ritmo con la consigna de reagrupamiento en la Aduana Argentina. Llovía a cantaros. Dos sport medio inundados…

Superadas las aduanas el clima comenzó a mejorar y la lluvia cesó. Llegamos a las 12,20 hs. al museo junto con el auto 0 y el auto No. 1 de la competencia.- Ruth, Bernardo y sus simpáticas hijas, junto a socios del Club de Autos Antiguos de Osorno y Valdivia nos recibieron calurosamente.

Uno a uno fueron llegando los vehículos de la carrera y hubo tiempo para mirar y estudiar cada uno de ellos. Obviamente hubo máquinas que llamaron mucho la atención y personajes, como Sir Stirling Moss, que se llevaron todas las miradas.
Luego de ello se pasó al almuerzo en un salón exquisitamente decorado, con muy buena comida y mejor atención. Excelente! Afuera una orquesta amenizaba a los allí presentes. Ningún detalle o cabo suelto hubo. Como diría Bernardo: Alles in ordnung! Pero fue más que eso: Tiraron la casa por la ventana. Gracias!!

Luego del almuerzo y aprovechando que Bernardo estaba un poco mas tranquilo algunos integrantes de nuestra pequeña delegación entregamos la plaqueta que habíamos llevado. Realmente se emocionó mucho y esa emoción, compartida fraternalmente, es el máximo sello de una relación que sin dudas durará mucho tiempo.

Luego lo buscamos a Sergio Loewel, Presidente del Club de Osorno, e hicimos lo propio con él.- Gratamente sorprendido recibió el pequeño presente.
Luego de ello algunos “Casclabenses” fueron a hacer “shopping” a Osorno y otros nos quedamos hasta que las velas no ardieron. El regreso fue informal y cada cual volvió por las suyas.

Párrafo aparte merecen las desventuras de los Capozzi.- El MG B, dotado de componentes eléctricos marca Lucas (El Rey de las tinieblas…) dijo basta y se quedo parado, luego de la Aduana Argentina. Un rato después paso Valdés e intentó empujar el MG con la Miata, con tan mala suerte que la Miata se encajo hasta el piso. Dos camiones solidarios desencajaron a los aventureros y debidamente empujado el MG volvió a la vida y volvió a Bariloche.- Andar en autos antiguos es así: Una aventura, pero más que linda.

Que podemos decir: A veces la vida nos permite tener momentos lindos o ser testigos de algo.- Creo que presenciamos el nacimiento de un clásico: La etapa de las 1000 Millas a Moncopulli.- El tiempo dirá.-
Hasta la próxima!


Autor: Ione Viegener